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Economía Solidaria

Economía Solidaria

Economía solidaria es un modo de producción, consumo y distribución de la riqueza (económica) centrada en la valoración del ser humano y no del capital.


A pesar de las potencialidades y recursos existentes en Brasil, son muchos los indicadores que revelan un panorama de desigualdad y exclusión social, en el cual la mayoría de los brasileños se encuentra en condiciones de desempleo, trabajo precarizado o descalificado para lograr mejores oportunidades.
Durante décadas, diversos sectores de la sociedad advierten de la necesidad de revisar las relaciones de producción, así como de consumo y de organización del trabajo, buscando la valoración completa del ser humano y del ambiente, en detrimento de la sobrevaloración del capital financiero.

Desde la perspectiva de sociedades más justas, el movimiento de la Economía Solidaria se viene fortaleciendo como una de las alternativas en respuesta a la crisis económica y de empleo, así como la confrontación de inestabilidades sociales y ambientales. Se confirma la importancia de la promoción de los emprendimientos económicos solidarios con la creación de la Secretaría Nacional de Economía Solidaria (SENAES) por el gobierno brasileño en junio del 2003 vinculado al Ministerio de Trabajo y Empleo-MTE, que ha promovido el desarrollo de la economía solidaria en Brasil. Al mismo tiempo, también se crean Programas y Departamentos para fomentar la Economía Solidaria por algunos gobiernos municipales, como por ejemplo, el gobierno municipal de São Carlos-SP, que creó el Departamento de Apoyo a la Economía Solidaria, relacionado con la Secretaria Municipal de Desarrollo Sostenible, Ciencia y Tecnología, trabajando durante dos mandatos.

Una definición sucinta de Economía Solidaria, según el profesor Paul Singer, el actual Secretario Nacional de Economía Solidaria, es la que se trata de: "(...) un conjunto de actividades económicas –de producción, distribución, consumo, ahorro y crédito- organizadas en forma de autogestión, es decir, por la propiedad colectiva del capital y participación democrática (una cabeza, un voto) en las decisiones de los miembros de la entidad de promoción de la actividad. "¹ (Economia Solidária em desenvolvimento, 2003).

En general, la Economía Solidaria constituye una otra economía frente a la Economía Capitalista, principalmente como una posibilidad de generar empleo y renta para los sectores excluidos de la población y también otro modo de producción y organización social y cultural. La economía solidaria tiene como valores fundamentales, adhesión voluntaria y abierta de los miembros, participación democrática en la toma de decisiones, autogestión, cooperación, intercooperación mutua, promoción del desarrollo humano, preocupación por la naturaleza, preocupación con la comunidad, producción y consumo ético, solidaridad. En contraposición, la Economía Capitalista, la forma dominante de organización de la producción y del trabajo, tiene como su característica central la distinción entre quién es dueño de los medios de producción o prestación de servicios (o controla estos medios), o sea, del capital, y quienes trabajan en la producción o prestación de servicio. Los efectos de esta modalidad de producción y de organización para el trabajo son, en general, la desigualdad social y la exclusión de amplios segmentos sociales no solo en el mercado laboral, sino de condiciones mínimas de vida y ciudadanía.

La forma más conocida de emprendimientos solidarios es la cooperativa. Sin embargo, no toda cooperativa es, de hecho, guiada por estos principios. Algunos de ellos son solamente acuerdos para beneficiarse de condiciones especiales (exime al empleador del pago de cargas sociales, por ejemplo), precarizando y explorando a veces más que en el empleo formal; generalmente son conocidos como falsas cooperativas. Es importante trazar una línea divisoria entre las cooperativas basadas en la Economía Solidaria y el cooperativismo tradicional de las agroindustrias. Por otro lado, los emprendimientos colectivos que, incluso sin cumplir con los requisitos vigentes en la ultrapasada legislación brasileña para la constitución de cooperativas aprobadas (por ejemplo, mínimo de 20 socios), están organizados según los principios y características de la Economía Solidaria, son considerados como parte de este campo de la actividad humana. Actualmente están en discusión, en la sociedad y en instancias responsables, nuevas leyes para el cooperativismo.
En los últimos años la Economía Solidaria se identifica como un movimiento que es parte de una serie de instancias de organización de la sociedad civil y gubernamental, instituciones de fomento, además de los propios emprendimientos de base popular que, en el reciente levantamiento de la Economía Solidaria, totalizaran 14.954 iniciativas distribuidas en 2.274 municipios de Brasil, siendo que, de aquellos, 14% están en el sudeste del país. ²
Se dio gran impulso a la Economía Solidaria desde el Foro Social Mundial celebrado en Porto Alegre en 2003. Desde entonces, la base de este movimiento viene constituyéndose de la creación de los Foro Municipales, Estaduales, Regionales y Brasileño de Economía Solidaria. También forman parte de este movimiento los Centros Públicos de Referencia en Economía Solidaria; asociaciones e instituciones de fomento como Unisol (CUT), Cáritas, Fase, Anteag; Redes de Incubadoras Universitarias de Cooperativas Populares (Rede Universitária de ITCPs y Unitrabalho), y otros.

¹MINISTERIO DO TRABALHO E EMPREGO. "Economia Solidária em desenvolvimento". Brasília: MTE, SENAES, 2003.
² MINISTERIO DO TRABALHO E EMPREGO. Atlas da Economia Solidária no Brasil 2005. Brasília, DF: MTE / SENAES, 2006.